domingo, 3 de abril de 2016

Madman, el superhéroe pop

12:37

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Aprovechando que hoy el amigo Alain Villacorta recomienda Madman en su imprescindible #uncomicaldía2016, recupero un artículo que escribí hace un tiempo para el e-zine La Caja de Pandora.
Si copiáis y pegáis este artículo, al menos citar al autor. Gracias.


A día de hoy sigo recordando el momento exacto en el que descubrí al personaje de Madman, y a su creador, el dibujante Michael Dalton Allred. Corría el año 1992 y una versión bastante más joven de servidor compraba religiosamente cada mes el Advance Comics, que para aquellos que no lo conozcan, era una especie de catálogo, muy parecido al actual Previews, que las librerías usaban para mostrar a sus clientes y que aquellos que lo desearan pudieran solicitar los cómics que quisieran comprar. En esos tiempos pre-internet, asomarse a uno de esos catálogos era un verdadero momento de disfrute y gozo para el aficionado, ya que el catálogo en cuestión era un tocho bastante considerable en las que en sus más de 200 páginas aparecían todos los cómics que se podían solicitar a todas las editoriales americanas, muchas de ellas desconocidas, además de todo tipo de merchandising que era impensable ver en las librerías españolas.
Una de esas editoriales desconocidas para mí que aparecía en las páginas de Advance Comics resultó ser la independiente Tundra Publishing, creada y dirigida por Kevin Eastman, co-creador junto a Peter Laird, de las exitosas y mundialmente conocidas Teenage Mutant Ninja Turtles o lo que es lo mismo Las Tortugas Ninja, y que a pesar de tener una existencia efímera, resultó ser una de las editoriales más eclécticas y prestigiosas de los noventa, llegando a publicar obras tan importantes como el Cages de Dave McKean, el Understanding Comics de Scott McCloud o el From Hell de Alan Moore y Eddie Campbell, entre muchos otros.
Al llegar al apartado correspondiente a la editorial Tundra en las páginas del Advance Comics en cuestión, la imagen de la portada del primer número de Madman se mostraba ante mis ojos de lo más atractiva, ya que el estilo de Allred, con influencias bastante evidentes de autores de la talla de Hergé o Alex Toth, era de lo más original en aquellos tiempos en los que lo que verdaderamente molaba era ese estilo tan característico y personal de Todd McFarlane, Jim Lee o Rob Liefeld, autores que partían el bacalao por aquella época, y que acabarían abandonando Marvel para crear Image Comics, editorial cuyos primeros lanzamientos saldrían a la venta algunos meses más tarde que el primer número de Madman, y que curiosamente terminaría publicando una de sus series varios años más tarde.
Llama bastante la atención, que Mike Allred, un dibujante novato que apenas contaba con un par de tebeos en su haber como por ejemplo la novela gráfica Dead Air o la miniserie de cuatro números Grafik Muzik, lograra colarse tímidamente en una editorial como Tundra que por aquellos tiempos publicaba a algunos de los autores más importantes del panorama internacional.
La primera miniserie de Madman, publicada entre Marzo y Mayo de 1992 fueron tres números de 48 páginas en bitono, donde se nos contaba la historia de un joven que tras fallecer en un accidente de coche, sería recogido y devuelto a la vida por el Dr. Egon Udo Boiffard, que le bautizaba con el nombre de Frank Einstein, en honor a dos de sus más grandes ídolos que eran el cantante Frank Sinatra y el físico Albert Einstein, además del más claro y obvio homenaje a la novela de Mary Shelley.
Hay que señalar que antes de aparecer en las páginas de su propia cabecera, Allred ya había usado a este personaje en varias historias cortas de antologías como Creatures of the Id o Grafik Muzik, aunque aún no le había dotado de su peculiar uniforme con ese inconfundible emblema a mitad de camino del rayo del pecho del personaje de Shazam y una exclamación, que el personaje se hizo él mismo en homenaje a Mr. Excitement, un superhéroe que protagonizaba los cómics en los que se refugiaba durante su convalecencia tras el accidente. Gracias a este traje el bueno de Frank podía salir tranquilamente a la calle e interactuar con las demás personas sin ningún tipo de complejo, al cubrir completamente el uniforme todas esas cicatrices y deformidades que le hacían sentir como el monstruo de Frankenstein.
Aparte de sus horribles cicatrices, las secuelas del accidente le dejaron a Frank una especie de sexto sentido que le permitía leer las emociones y pensamientos de la gente y en ocasiones ver imágenes de su futuro, y si a eso le sumamos su traje molón, un yo-yó y un tirachinas como rudimentarias pero efectivas armas en su lucha contra los malhechores, además de una habilidad pasmosa para meterse en líos, tenemos como resultado la primera aventura del personaje ambientada en la ciudad ficticia de Snap City.
En esta primera aventura nos encontramos al bueno de Madman escribiendo un diario donde plasma todos sus pensamientos y sentimientos, además de sus lamentos por no conocer su verdadero pasado, y la acción comienza cuando dos matones enviados por el Sr. Monstadt, un viejo rival del Dr. Boiffard que planea hacerse con los diarios de éste y poder conseguir a través de ellos todos los secretos de la vida y la muerte. Como curiosidad, este primer número tiene una escena bastante gore por la que Allred pediría disculpas años más tarde, y en la que vemos como Madman arranca un ojo a uno de estos matones, y después comerselo ante la mirada atónita del otro matón que huye despavorido, haciéndole notar a Monstadt que se enfrentan a un auténtico loco haciendo honor a su nom de guerre.



En esta primera miniserie, Allred muestra un estilo de dibujo bastante tosco y primerizo, y durante su lectura nos da la impresión de que el autor va improvisando la historia sobre la marcha, no teniendo muy claro dónde quiere ir a parar con ella. En sus páginas alterna escenas de acción bastante resultonas, con otras más costumbristas en las que el personaje se dedica a entablar conversación con algunos habitantes del pequeño pueblo de Buzztown.
Lo único destacable de esta primera aventura del personaje es que Allred presenta prácticamente a todos los personajes secundarios que acompañarán al personaje en sus próximas aventuras, y donde encontramos a personajes tan excéntricos como su novia Josephine “Joe” Lombard; el Dr. Gillespie Flem, colega científico del Dr. Boiffard; la Dra. Gail Gale, una química que debido a un experimento se volvió invisible y ahora está envuelta en vendas como una momia, y Bonnie, la futura novia del Dr. Flem. Además veremos la primera aparición de los peculiares personajes que forman parte del circo Bing-A-Ding, que aparecerán en futuras historias de Madman.
Fechada también en 1992 saldría a la venta la segunda miniserie del personaje, que constaba también de tres números. Como novedades con respecto a la anterior miniserie, llevaría el título de Madman Adventures, contando con tan solo 32 páginas cada entrega, y siendo publicada a todo color con una bonita paleta cromática aplicada por Laura Allred, esposa del dibujante, que comenzaría a partir de aquí a colaborar activamente en el coloreado de todas los cómics de su marido.
Si en la primera miniserie ya habíamos visto que prácticamente todo era posible en las páginas de Madman, y Allred nos había mostrado toda clase de locuras y referencias pop como por ejemplo clones defectuosos, mad doctors o cabezas cercenadas, en esta nueva miniserie nos presenta a unos personajes bastante divertidos como son los beatniks callejeros mutantes, y embarca al protagonista y al Dr. Flem, en un divertido viaje a través del tiempo hasta llegar a la era en la que los dinosaurios dominaban la Tierra en una aventura narrada en los dos primeros números. La tercera entrega de Madman Adventures nos presenta una extraña historia en la que hacen acto de presencia aliens, superagentes secretos y un superhéroe llamado Cozmo Carson. Además veremos la primera aparición de los simpáticos robots voladores en forma de esfera llamados Marie y Warren y veremos el variado fondo de armario de Madman formado por un sinfín de coloridos uniformes tejidos con mucho amor por su novia Joe.
Gracias a estas dos miniseries del personaje, Allred consiguió llamar la atención de la crítica y sobre todo de Karen Berger, la por aquel entonces editora del sello Vertigo de DC Comics, que en 1993 le invitó a dibujar el especial The Geek escrito por Rachel Pollack y el número 54 de la prestigiosa serie The Sandman de Neil Gaiman.
Tendría que pasar un año, y que Tundra Publishing dejara de publicar tebeos, para que Mike Allred, y su personaje Madman, fueran formalmente invitados a publicar dentro del sello Legend, publicado por la editorial Dark Horse, y creado por algunos de los grandes autores de la industria por aquel entonces como John Byrne, Frank Miller, Arthur Adams o Mike Mignola, que crearon este sello para publicar sus historias más personales conservando los derechos de sus creaciones.
Este tercer volumen de las aventuras de Madman se publicaría bajo el nombre de Madman Comics y duraría veinte números, publicados de manera intermitente desde Abril de 1994 a Diciembre de 2000.
En los primeros once números de esta nueva etapa editorial, Allred se lía la manta a la cabeza y esta vez en una serie más o menos regular, comienza a contar nuevas aventuras de su personaje, todas ellas bastante ligeras e intrascendentes, una de ellas un homenaje a El Increíble Hombre Menguante, y donde no se aprecia apenas desarrollo de los personajes protagonistas. Para colmo Allred va añadiendo nuevos personajes al cada vez más nutrido reparto de la serie, entre estos nuevos personajes destacan el simpático alienígena Mott, o los robots Astroman y Machina, en los que descubrimos ciertas reminiscencias a dos personajes tan populares como el Astroboy de Osamu Tezuka o la María de Metrópolis de Fritz Lang. También aparece un singular agente de la corporación Tri-Eye de nombre Chow Skip-Wang, cuyo aspecto y nombre recuerdan bastante al actor chino Chow Yun-Fat, con el que el autor homenajea al protagonista de las famosas películas de tiros y acción hongkonesas.



Hay que destacar también la aparición de dos famosos personajes que hicieron acto de presencia en las páginas de la serie, como son el famoso Hellboy creado por Mike Mignola, en un brevísimo cameo en el número 5, y Big Guy, un robot tripulado bastante conservador creado por Frank Miller y Geof Darrow, que compartiría una aventura con Madman en los números 6 y 7.
Tras la publicación del número 11, se produjo un largo parón en la serie, que Allred aprovechó para embarcar a Madman en varias aventuras compartidas con personajes tan populares como el mismísimo Superman en un divertido crossover de tres comic-books titulado Hullabaloo (Norma, 1998), o el número especial titulado Nexus Meets Madman (Planeta, 1997) en donde el personaje de Allred se cruzaba en el camino del personaje creado por Mike Baron y Steve Rude, sin olvidarnos del crossover en dos partes con el personaje The Jam, creado por el dibujante Bernie Mireault, escrito y dibujado por ambos autores, que lamentablemente, y a diferencia de los dos anteriores, permanece inédito en nuestro país.
Además de dedicar tiempo a todos estos crossovers, Allred aprovechó el parón en Madman para embarcarse en un ambicioso proyecto multimedia que consistió en escribir y dirigir una película independiente titulada Astroesque, crear una miniserie de siete números titulada Red Rocket 7, que se convirtió en su particular homenaje a la ciencia-ficción y a la música pop y rock norteamericana, publicada en Estados Unidos por Dark Horse entre Agosto de 1997 y Junio de 1998, y que aquí publica este mismo mes Aleta Ediciones en un único tomo recopilatorio. La última pieza de esta montaje audiovisual fue la grabación por parte del grupo musical The Gear, donde Allred canta y toca la guitarra, del CD Son of Red Rocket Seven que contenía temas relacionados con los ya mencionados film y cómic.
Tras este paréntesis creativo, Allred regresa a Madman Comics con nuevas energías y con la intención de desvelar el misterioso pasado de su personaje, y dar explicación de una vez por todas a esas pequeñas y vagas pistas que había ido diseminando durante los primeros once números de la serie. En el primer arco de cuatro números titulado The Exit of Dr. Boiffard, que comienza en el número 12, Allred nos narra como Frank parte en busca de su creador, el Dr. Boiffard, que ha acabado convertido en un cerebro gigante debido a unos experimentos descontrolados a los que se ha sometido a sí mismo, y que termina trascendiendo a un estado más allá de lo humano, a la vez que su mente finalmente consigue su objetivo de viajar al espacio exterior para conocer otros universos. Como curiosidad, cabe destacar que en este arco argumental aparecen como invitados especiales The Silencer y The Moth, dos personajes creados por el dibujante Steve Rude, que ayudarán a Frank en su misión, mientras más detalles sobre el pasado de éste se van revelando.
Tras este arco, Frank y sus amigos viven una bonita historia navideña en un número especial en el que aparece como invitado Mr. Gum, uno de los miembros de The Atomics, grupo de superhéroes al que también perteneció Madman, que por aquella época lanzaba su propia serie publicada por AAA Pop Comics, la editorial creada por el propio Allred.
El último arco argumental de Madman Comics se tituló G-Men From Hell!, y tenía como protagonistas absolutos a Dean Crept and Mike Mattress, dos personajes secundarios del universo de Madman, que en el 2000 protagonizaron su propia película independiente escrita por Allred y dirigida por Christopher Coppola, sobrino de Francis Ford Coppola y hermano del famoso Nicolas Cage, y que en este último arco argumental nos narraban su historia, al tiempo que ayudaban al bueno de Frank a recordar su pasado como asesino de la agencia Tri-Eye y conocer su antiguo nombre que no era otro que Zane Townsend.
De este modo, y tras veinte números, se cerraba la etapa en Dark Horse que tuvo un epílogo en forma de especial titulado Madman King-Size Super Groovy Special, editado por Oni Press en 2003, y donde se publicaron cuatro historias cortas escritas y dibujadas por Mike Allred, Nick Derington, Daniel Krall y Steven Weissman.
Tras esta etapa, Allred deja en barbecho al personaje, y comienza a trabajar para Marvel en exclusiva en títulos como X-Force y X-Statix junto al guionista Peter Milligan, en el que es considerado uno de los tebeos de superhéroes más brillantes de la década de los dosmiles.
En 2007, y tras su etapa en Marvel, Allred retoma el personaje de Frank Einstein en una nueva serie titulada Madman Atomic Comics, que duró 17 números publicados por Image Comics desde Abril de 2007 a Septiembre de 2009.



Esta nueva serie nos muestra a un Allred mucho más maduro como dibujante, con un estilo bastante diferente de su anterior etapa, y donde hace gala de curiosos experimentos narrativos tanto a la hora de contarnos sus historias como gráficamente, y donde Madman comparte aventuras con The Atomics.
Tras diecisiete números, Allred tuvo que abandonar la serie momentáneamente, prometiendo que el personaje volvería en un futuro próximo en nuevas aventuras que tenía en mente. Con motivo del lanzamiento de esta nueva serie, Image Comics recuperó todo el material del personaje editado hasta esa fecha en tres tomos en tapa blanda, de los que lamentablemente sólo pudimos ver publicados en nuestro país los dos primeros, por lo que aún permanecen inéditos en castellano los números 11 al 20 de Madman Comics, además de los diecisiete números publicados por Image Comics, que esperemos algún editor avispado decida recuperar en un futuro cercano, aún a riesgo de pegársela estrepitosamente, y es que aún siendo Allred un autor con un nutrido número de fieles seguidores que suelen comprar prácticamente todo lo que se publica firmado por el dibujante, a decir verdad no ha tenido mucha suerte con su personaje en nuestro país en las dos ocasiones que dos editoriales como Norma y Planeta decidieron publicar sus aventuras.
Como apuntes finales a este artículo en el que he repasado brevemente y muy por encima la historia editorial del personaje de Madman, hay que señalar que Allred ha sido siempre un guionista bastante mediocre, siendo todas sus historias simples vehículos en los que dar rienda a sus dibujos y plasmar con ellos sus locas ideas con ese estilo tan característico, deudor de grandes maestros de la historieta mundial como Hergé, Alex Toth, Frank Frazetta o Jack Kirby, un estilo de dibujo que no ha dejado de evolucionar en ningún momento y que ha llevado a su autor a ser considerado como uno de los máximos exponentes del Arte Pop dentro del campo de los cómics. Hay que destacar también que Allred ha hecho siempre lo que le ha dado la gana en Madman, no dejándose llevar en absoluto por las modas, siendo la creación de Mike Allred una divertida y optimista obra que merece la pena reivindicar, y mucho más si cabe, ya que es una auténtica rara avis dentro de los cómics nacidos durante unos años noventa de infausto recuerdo editorial que vieron publicados más de un cómic oscuro y violento que merecería la pena olvidar.

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